¿Por qué es importante preservar los videojuegos?



Los videojuegos han pasado de ser un entretenimiento relativamente nuevo a convertirse en una parte importante de la cultura moderna. Millones de personas han crecido jugando en consolas, ordenadores, teléfonos móviles y máquinas recreativas.

Sin embargo, existe un problema que cada vez recibe más atención: muchos videojuegos podrían desaparecer con el paso del tiempo.

A diferencia de un libro o una película que pueden conservarse durante décadas con relativa facilidad, un videojuego depende de diferentes elementos para poder funcionar. Puede necesitar un sistema operativo concreto, una consola determinada, servidores online, archivos específicos o incluso una tienda digital que continúe funcionando.

Los videojuegos también forman parte de la historia

Durante mucho tiempo, los videojuegos fueron considerados simplemente una forma de entretenimiento. Actualmente, cada vez existen más iniciativas dedicadas a estudiar y conservar su historia.

Un ejemplo es el International Center for the History of Electronic Games, perteneciente a The Strong National Museum of Play, que recopila, conserva y estudia videojuegos y materiales relacionados con la historia de los juegos electrónicos. Su colección incluye videojuegos, hardware y otros objetos relacionados con la evolución de esta industria.

Esto demuestra que los videojuegos han adquirido un valor histórico y cultural que va mucho más allá del entretenimiento.

¿Qué ocurre cuando un juego deja de estar disponible?

Uno de los principales problemas de la conservación es que un videojuego puede dejar de venderse o distribuirse.

En algunos casos, una compañía puede cerrar los servidores necesarios para jugar. En otros, una tienda digital puede retirar un título de su catálogo. También puede ocurrir que el hardware original deje de fabricarse o que los sistemas necesarios para ejecutar el juego se vuelvan difíciles de encontrar.

Cuando esto sucede, un videojuego puede seguir existiendo técnicamente, pero resultar prácticamente imposible de jugar para las nuevas generaciones.

El problema es todavía mayor con los juegos que dependen completamente de servicios online.

El desafío de los juegos digitales

La transición hacia la distribución digital ha hecho que conseguir videojuegos sea mucho más sencillo, pero también ha creado nuevos desafíos para la conservación.

Un juego digital puede depender de una cuenta, una plataforma, una licencia, actualizaciones o servidores externos. Si alguno de estos elementos desaparece, el acceso al juego puede verse afectado.

Por esta razón, los especialistas en conservación consideran que preservar un videojuego no significa únicamente guardar sus archivos. También puede ser necesario conservar el hardware, los sistemas utilizados para ejecutarlo, documentación, material promocional y otros elementos relacionados con la obra.

Los juegos antiguos son especialmente vulnerables

Los videojuegos clásicos presentan problemas particulares.

Muchos fueron creados para sistemas que dejaron de fabricarse hace décadas. Además, algunas compañías que desarrollaron esos juegos ya no existen y parte de la documentación original puede haberse perdido.

Un estudio de la National Film and Sound Archive of Australia señaló que más del 96 % de los videojuegos clásicos australianos se encuentran en una situación de riesgo crítico de desaparición.

Esto demuestra que la preservación no es solamente una cuestión relacionada con los juegos actuales. También existe una carrera contra el tiempo para conservar parte de la historia de las primeras generaciones de videojuegos.

Los museos también están ayudando

La conservación de videojuegos no depende únicamente de los jugadores.

Museos, universidades, archivos y organizaciones especializadas trabajan para recopilar videojuegos y hardware antiguos.

The Strong, por ejemplo, cuenta con instalaciones dedicadas a la preservación digital y trabaja con archivos de videojuegos de diferentes generaciones, incluyendo sistemas antiguos que ya no se encuentran fácilmente.

También existen organizaciones internacionales cuyo objetivo es conectar archivos, museos y proyectos de preservación para proteger el patrimonio digital relacionado con los videojuegos.

¿Por qué debería importarnos?

Preservar videojuegos no significa necesariamente que todos los juegos deban permanecer disponibles para siempre.

La importancia está en evitar que obras que forman parte de la historia del medio desaparezcan completamente.

Un videojuego puede representar una determinada época, una tecnología, una tendencia artística o una forma de contar historias que quizá no vuelva a repetirse.

Dentro de varias décadas, estudiar cómo eran los videojuegos actuales podría ser tan interesante como estudiar hoy las primeras películas, fotografías o grabaciones musicales.

Un problema que seguirá creciendo

A medida que la industria continúa avanzando hacia modelos digitales, servicios online y plataformas conectadas, la conservación de los videojuegos probablemente será todavía más importante.

La tecnología permite crear experiencias cada vez más complejas, pero también puede hacer que algunos juegos dependan de más elementos para funcionar.

Por eso, conservar los videojuegos no consiste solamente en guardar copias antiguas. También significa conservar la tecnología, documentación y conocimientos necesarios para comprender cómo funcionaban.

El futuro de los videojuegos también depende de su pasado

La industria de los videojuegos continúa creciendo y cada año aparecen miles de nuevos títulos.

Sin embargo, detrás de todos esos lanzamientos existe una historia que comenzó hace muchas décadas.

Conservar esa historia permite que las futuras generaciones puedan conocer cómo evolucionaron los videojuegos, desde las primeras máquinas recreativas hasta las experiencias actuales en consolas, ordenadores y dispositivos móviles.

Los videojuegos no son solamente juegos: también son una parte de nuestra historia digital.

Artículo elaborado para Pixelganso a partir de información de instituciones y organizaciones dedicadas a la historia y preservación de los videojuegos.

Artículo Anterior Artículo Siguiente